*

X

Teoría científica parece respaldar la noción de que tenemos un cuerpo sutil o espiritual

AlterCultura

Por: pijamasurf - 10/08/2017

La teoría M parece estar en consonancia con la noción de que nuestro cuerpo físico es la mera proyección de un cuerpo energético sutil

En diversas tradiciones esotéricas se habla de un cuerpo sutil o espiritual que origina y es la base del cuerpo físico que percibimos comúnmente. Este cuerpo sutil -o cuerpo imaginal, en los términos del experto francés en tantrismo André Padoux- es concebido en el tantrismo de la India y el Tíbet como una serie de canales energéticos en los que se mueve el prana o la energía-conciencia, que es descrita como un viento. Este prana se arremolina en ciertos nodos del cuerpo; de aquí lo que se conoce como chakras, ruedas o vórtices de energía que son utilizados en la meditación.

Ahora bien, la ciencia moderna no considera que exista este cuerpo energético sutil, simplemente porque no lo encuentra -tales descripciones son entendidas por la ciencia como producto de la imaginación altamente activa y sugestiva de los místicos. Sin embargo, es posible que la ciencia misma tenga una teoría para explicar por qué no percibimos este cuerpo energético sutil aunque probablemente exista, como la matriz del cuerpo y de la realidad convencional.

Escribiendo en el sitio Science and Non Duality, Joseph Selbie hace una interesante comparación: el cuerpo sutil es como la mano dentro de un títere -un calcetín que usamos como títere- y el cuerpo físico es sólo el títere -el calcetín. Selbie sugiere que esto es acorde con la teoría M, una popular teoría que busca unificar las diferentes teorías de cuerdas (o supercuerdas). "La teoría M sugiere que continua y simultáneamente existimos en dos reinos -en nuestro universo tridimensional, y en un vasto reino bidimensional de energía pura, el cual está oculto a los sentidos, y el cual es llamado 'bulto' (como en 'el bulto del universo')". Este bulto o mole ("bulk", en inglés) es la dimensión de energía pura inmensamente más grande que el universo físico, compuesto de anillos y cuerdas vibrando a altísimas frecuencias, las cuales la teoría M sugiere que interpenetran el universo físico en todos los puntos. Hay que mencionar que existen diferentes versiones de esta teoría: difieren en el número de dimensiones que atribuyen a este bulto y a las dimensiones del universo físico, las cuales estarían enrolladas en lo que llaman "branas". Selbie mantiene que esto es similar a lo que señalan los místicos en cuanto a que estamos rodeados de e interpenetrados por una energía sutil que forma nuestros cuerpos y establece campos de energía sutil. La teoría M también parece hacer uso de la idea del holograma -este universo bulto es un holograma bidimensional de energía que vibra y proyecta a su existencia al universo tridimensional físico que conocemos.

Así como el científico mexicano Jacobo Grinberg (amigo de Carlos Castaneda) teorizó que los chamanes accedían al plano que él llamó "la lattice" y que David Bohm describió como "la totalidad implicada", Selbie sugiere que los místicos indios han tenido acceso -a través del yoga y demás técnicas- al plano de la energía inconmensurable y sutil que interepenetra el cosmos. Esto también ha sido descrito como el campo cuántico. El reconocido físico Hans-Peter Dürr, en su momento director del Instituto Max Planck, habló de un campo cuántico espiritual:

Lo que consideramos el aquí y el ahora, este mundo, en realidad es sólo el nivel material que es comprensible. Más allá hay una realidad infinita, mucho más grande, en la cual nuestro mundo está arraigado. De esta forma, nuestras vidas en este plano de existencia están rodeadas y circunscritas por un mundo ulterior... El cuerpo muere, pero el campo cuántico espiritual continúa. De esta forma, somos inmortales.

Aunque puede parecer un poco extraño que un físico hable de esta forma, hay que notar que el campo cuántico, el espacio de las partículas subatómicas -que son ondas en un estado de superposición antes de medirse- no es en realidad material, no se puede decir que sea una cosa o que se comporte como la materia clásica. Se ha dicho que es pura información, infinito potencial, ondas de probabilidad. Y esto hace pensar más en lo espiritual que en lo material; de aquí que las palabras de Hans-Peter Dürr no sean tan extrañas.

En la era de Google y Facebook abundan citas atribuidas al Buda que reflejan una especie de sabiduría que se mezcla con lugares comunes, la cultura inspiracional y el new age. Es oportuno aclarar ciertas confusiones

En Internet afloran las citas de segunda mano que recurren a una autoridad para expresar sabiduría popular, clichés o frases inspiracionales, muchas veces simplificando conceptos más profundos y complejos de tal forma que puedan ser compartidos en las redes sociales y demás. Esto es especialmente común con citas atribuidas al Buda (basta buscar imágenes en Google con los términos "citas Buda" o "Buddha quotes" para ver que la mayoría de estas son apócrifas). Hay que decir que esto en sí mismo representa históricamente un problema, ya que el Buda histórico vivió hace 2 mil 500 años aproximadamente y no dejó nada escrito. Algunos siglos después de su muerte se realizó un concilio para escribir sus enseñanzas (de aquí el llamado Canon Pali), las cuales eran memorizadas por sus discípulos, siguiendo una tradición oral, como ocurrió también con los Vedas, himnos que hasta la fecha siguen siendo memorizados. Pero algunas otras escuelas budistas sostienen que otras enseñanzas orales no fueron anotadas en el Canon Pali, específicamente enseñanzas esotéricas o enseñanzas ligadas con los conceptos de la vacuidad, la naturaleza búdica inherente e incluso enseñanzas tántricas, las cuales más tarde fueron anotadas. Por si esto fuera poco, luego existen textos que afirman ser enseñanzas del Buda impartidas en planos visionarios o transmundanos. Así tendremos numerosas escuelas budistas que hacen referencia a diferentes textos y a diferentes conceptos. Sin embargo, hay que decir que ya sea el budismo theravada, el mahayana o el budismo tántrico, todos tendrán sus cánones particulares, los cuales son avalados por una tradición de devotos y maestros realizados, por lo que, aunque existen diferencias y ciertamente polémicas, podemos hablar de textos que tienen cierta autoridad.

A diferencia de esto, tenemos hoy las citas del Buda en Instagram y en Twitter y demás que son versiones rosa new age superacional de las profundas enseñanzas budistas. Ante esta fatua proliferación, el monje budista theravada Thanissaro Bikkhu ha escrito una lista de siete cosas que el Buda nunca dijo, basándose en el Canon Pali, pero que abundan en la web o que son malentendidos de la filosofía budista. 

 

1. "La vida es sufrimiento" 

Esta afirmación es confundida con la primera noble verdad, la verdad del sufrimiento. El Buda dijo que existe el sufrimiento (dukha en sánscrito, también traducido como "insatisfacción" y "frustración"), que esta es una condición básica del samsara, pero no que es una realidad absoluta, ya que de otra manera no podría haber un cese al sufrimiento, ni nirvana y ni siquiera un sendero para alcanzar el despertar o la liberación.  

Como remarca Thanissaro Bikkhu, el Buda enlistó como su primera noble verdad que:

el nacimiento es estresante, el envejecimiento es estresante, la muerte es estresante... asociarse con alguien que se ama es estresante, separarse de alguien que se ama es estresante, no obtener lo que se quiere es estresante. En corto, apegarse a los cinco agregados es estresante.

Esto último es la clave, ya que aquí tenemos el origen del sufrimiento (que Thanissaro Bikkhu busca matizar con la palabra "estrés"): desear cosas impermanentes nos encadena a la frustración, puesto que el objeto de nuestro deseo no es confiable; en la medida en la que nos apeguemos a él estaremos condenados a sufrir cuando cambie y finalmente desaparezca. Es por eso que en el samsara no hay placer que no tenga la semilla del dolor. Sin embargo, esta frustración consustancial al samsara, al mundo cíclico e impermanente, no es su realidad última, es sólo la realidad temporal compartida por todos los seres humanos que padecen la ignorancia fundamental de aferrarse e indentificarse con un yo independiente y separado de un universo de objetos, los cuales necesariamente, en su otredad inasequible, producen este deseo insaciable.

 

2. "El amor pasado es sólo un recuerdo. El amor futuro es sólo un sueño. El verdadero amor es aquí y ahora" 

Esta cita en inglés, "Past love is but a memory. Future love is but a dream. True love is in the here and now", es sólo una de las más conspicuas muestras de citas que son atribuidas al Buda, buscando una autoridad que legitime una frase que es simplemente un lugar común. Thanissaro dice haberla encontrado en una carta pegada en un baño donde estaba enseñando. No tiene ninguna referencia real a las palabras del Buda. Tal cosa cómo "Vive en el presente" no es algo que haya enseñado explícitamente el Buda; lo que enseñó fue la atención y la recolección a las sensaciones del cuerpo y la observación de la mente para su pacificación. Igualmente, el concepto pop de amor que se maneja en esta frase no existe en el budismo.

 

3. "El yo no existe"   

Este es un tema harto complejo, que ha sido discutido por innumerables académicos y que difícilmente tiene solución. No obstante, podemos decir que el Buda enseñó un camino esencialmente práctico, que evita los extremos. Extremos nihilistas como "no existe el yo" o eternalistas como "el yo es eterno y absoluto". En un famoso pasaje del Samyutta Nikaya 44.10 el Buda declinó responder a esta pregunta (y a otras) considerándolas como obstáculos o poco útiles para la práctica, es decir, creer en un yo absoluto o en la inexistencia del yo son puntos de vista que nos dejan atorados en el fango del sufrimiento. La doctrina de anatta o anatma (Atman es el alma o el yo eterno del hinduismo), no es exactamente la inexistencia del yo sino su negación estratégica como "un método para cortar la tendencia de la mente a apegarse a las cosas al reclamarlas como "mías" y como "yo mismo". Si nos atenemos al Canon Pali, lo que podemos decir es que el Buda no afirma ni niega la existencia del yo, se mantiene en esta zona de ambigüedad que es tan perturbadora para nuestra mente racional -pero que quizás nos coloque justo en el estado de alerta y no-identificación que posibilitan la más enérgica motivación hacia la práctica y un entendimiento de la naturaleza de la realidad, más allá de los conceptos y de las dicotomías.

A la complejidad de este tema debe añadirse el hecho de que el budismo mahayana sostendrá luego la idea de una naturaleza búdica inherente o tathagatagarbha, algo que para algunos es similar al concepto atman, pero que los budistas del mahayana señalan que no es una cosa en sí misma, no es una esencia individual -como un alma- sino que es un núcleo indestructible de conciencia impersonal, igual a la vacuidad (shunyata), que existe en todos los seres.

 

4. "Todo es impermanente" 

5. "El sufrimiento viene de resistirse al cambio"  

Estas últimas dos van juntas. Un poco como ocurre con la verdad del sufrimiento, si todo es absolutamente impermanente entonces tampoco es posible el nirvana, el estado libre de sufrimiento. El detalle aquí es que lo que el Buda dijo es que todas las cosas fabricadas o compuestas son impermanentes. Todo lo que percibimos con los sentidos, todo lo condicionado. Este modo de percibir y aferrarse a lo compuesto es lo que produce una serie de aflicciones y formación kármicas (samskaras) que nos atan a la rueda del samsara. Sin embargo, existe un dharma no compuesto y no fabricado, esto es el nirvana -y esto está libre del cambio, la muerte y todo límite. La segunda cita, explica Thanissaro, debe precisarse: el Buda dijo que las personas sufren porque se identifican con las cosas que cambian, se adhieren a las cosas compuestas. Una menta calma y controlada naturalmente no se identifica con nada. Esto se explica en el Samyutta Nikaya 22:1.

 

6."Si quieres ver lo que ha hecho una persona en el pasado, observa su condición presente. Si quieres ver lo que será en el futuro, observa sus acciones pasadas" 

Esta frase, que es citada frecuentemente -incluso por algunos maestros budistas- con leves variaciones, es, para Thanissaro, una simplificación de la teoría del karma que no se ajusta del todo a la visión budista. Y es que para el budismo existen acciones (karmas) que no han aflorado sino que yacen en un estado latente no manifiesto, por lo cual pensar que la apariencia presente revela todo el pasado como si fuera una cuenta de banco con un balance es un tanto erróneo. Más que utilizar la metáfora de una cuenta de banco, donde vemos todo lo que tenemos, lo que hemos gastado y todo lo que debemos, la metáfora budista es la de un campo de semillas. Algunas semillas ya han germinado, algunas ya están listas para germinar y algunas no están listas para germinar, y entre las que ya están listas para germinar, las que germinan son aquellas que reciben la mayor cantidad de riego -esto es, las causas y condiciones que hacen que éstas afloren o que, por el contrario, en su ausencia o ante otras causas y condiciones (viento,  sequía, etc.) hacen que no germinen o que surjan a la superficie y desaparezcan pronto.  

 

7. "Una sola vela puede encender mil velas y no perder su propia luz. La felicidad no disminuye nunca al ser compartida"

De nuevo otra cita muy popular, con esta u otra variación, que es una interpretación de la compasión budista para la era de Instagram. Lo más cercano a esto ocurre en la Anguttara Nikaya, explica Thanissaro, donde el Buda habla sobre el importante tema de la dedicación del mérito, diciendo que aunque se dedique el mérito a los familiares que han muerto y se encuentren en otros planos, pueden aun así recibir el mérito, el mérito no se pierde.